miércoles, 22 de mayo de 2013

¿QUÉ ES ESO DEL PARTO RESPETADO?

Llega la SEMANA MUNDIAL POR EL PARTO RESPETADO.
Un año más.
Todas las asociaciones y organizaciones del "mundillo maternal" se lanzan a promocionar actividades y eventos de promoción, de concienciación y de reivindicación. La cosa se agita y todo el mundo se mueve en estos días. Charlas, encuentros, proyecciones, mesas redondas... El movimiento y la agitación se contagian, se me contagian, y yo también me lanzo a promover, a concienciar y a reivindicar. Yo también quiero organizar "algo", lo que sea!
Pero...
Pero resulta que aquí, aquí donde me encuentro, en este lugar concreto, en este pueblito remoto, el concepto de PARTO RESPETADO no es algo que aparezca normalmente en las conversaciones de la gente. Las madres y las mujeres que pronto van a serlo no hablan de ello, no piensan en ello, no saben lo que es y tampoco se plantean el saberlo. Tengo los carteles del evento preparados, pero no los he pegado por el pueblo porque sé que no va a acudir nadie. Es así de simple.
Aquí, aquí donde me encuentro, en este lugar concreto, en este pueblito remoto, hay un trabajo más importante que hacer. Un trabajo previo a la promoción, la concienciación y la reivindicación: Aquí, toca INFORMAR. Toca, lo primero y principal, lo más básico, hacer entender a las mujeres que existe otra forma de parir diferente a la que conocen y creen única; que existe una forma más respetuosa y más sana de entender y vivir el parto, y que a eso llamamos de esa manera. PARTO RESPETADO.
¿Qué demonios es eso del Parto Respetado????
Este entrada al blog va a ser mi particular evento, mi particular colaboración. Va dirigido de corazón a las madres de este pueblito remoto, madres que nunca se han preocupado ni interesado por este tema, que nunca antes han prestado atención a dicha expresión. Veamos...
Dicho de manera muy simple:

- Un Parto Respetado es aquél en el que la madre y su bebé son protagonistas absolutas del mismo. Y al hablar de protagonistas no me refiero (no solo...) a que todo el mundo esté pendiente de ellas, mimándolas, cuidándolas y girando a su alrededor; me refiero a que en la escena del parto ellas son las que deciden cómo son las cosas. El resto del mundo en realidad no gira en torno a ellas: Las sigue un paso por detrás. En realidad, más que protagonistas, son las directoras. Las jefas. Las que tienen el control. 

- Un Parto Respetado, por lo tanto, es aquél en el que la madre, para poder tomar las decisiones pertinentes, está rigurosa y exquisitamente informada acerca del parto, de su parto, de su situación y sus opciones. ¿A quién corresponde esta labor de informar a la madre? ¿Quién es el/la encargado/a de dotar a las madres de este poder? La profesión médica que las atiende, sin duda. A los médicos, ginecólogos etc. les toca ceder el poder de decisión, que legítimamente pertenece a las madres, y sustituirlo por un ejercicio para el que a veces están muy poco entrenados: El del RESPETO. Informar, respetar y servir a las madres. No ocultar, no decidir, no asustar, no forzar, no manipular. 

- Un Parto Respetado, según estamos viendo, es aquél en el que la profesión médica no hace uso y abuso de sus competencias para obligar a la mujer a hacer las cosas de una manera determinada. A su manera. a la manera que, por la razón que sea (comodidad, tradición, protocolo...) más le conviene. Es aquél en el que los profesionales lo cuentan todo, lo comparten todo, bajan del pedestal de la bata blanca y se vuelven humanos de nuevo. ¿Qué significa volverse humanos?Volverse humanos significa tratar a las mujeres de parto como a iguales. RESPETARLAS. No ningunearlas. No convertirlas en objetos sin voluntad, ni en niñas sin criterio. No convertir sus partos en "algo a solucionar". Dejar a las mujeres parir y estar ahí por si, en un momento dado, la mujer que está pariendo los necesita. Aceptar que a veces, muchas veces, la mayor parte de las veces, no serán apenas necesarios...

- Así, un Parto Respetado es aquél que, si transcurre de manera normal, no se considera una urgencia médica sino un acontecimiento fisiológico, natural, familiar, humano. En un acontecimiento de este tipo un médico no toma decisiones sino que acompaña a la mujer en las que ella misma toma; Un acontecimiento de este tipo no se fuerza, no se apresura, tiene su propio ritmo y su cadencia propia, discurre mejor en la intimidad, en la penumbra, en el calor y el silencio... Un médico que lo sabe protege este ritmo, esta cadencia, esta intimidad, este clima... Eso es respetar el parto.

- Y por supuesto, sobra decirlo, un Parto Respetado es aquél en el que nadie hace nada que pueda dañar de la manera que sea a la madre o a su bebé. Cesáreas que no vienen a cuento, episiotomías innecesarias, Kristellers espeluznantes... o, volvemos al principio, goteros sin explicación, epidurales desinformadas, lactancias mal atendidas, monitores malinterpretados, malas caras, presiones, mentiras o verdades a medias... Todo esto son agresiones a las mujeres de parto. Algunas cicatrices que quedan tras el parto, ya sean en el alma o en el cuerpo, no son signos de respeto sino, de verdad, de maltrato.

... ¿Se va entendiendo?...

- Un Parto Respetado, también, es aquél que el entorno cercano e incluso la sociedad en su conjunto (los medios de comunicación y las abuelas, la vecina del quinto y el gestor del hospital de turno...) no contamina con miedos y leyendas truculentas varias. Es aquél que no se presupone un peligro, una agonía y un insoportable dolor sino un momento de gozo, de vida, de ilusión...

- Un Parto Respetado, por último, es aquél en el que la mujer siente que HA PARIDO. Que, de la manera que haya sido, con epidural o sin ella, mediante cesárea si así ha sido preciso, en su casa o en una clínica privada, a cuatro patas o tumbada, como sea... el parto ha sido asunto suyo. Ella lo ha hecho. 

A esto nos referimos cuando hablamos de PARTO RESPETADO. 
De esto estamos hablando.
¡Ojalá seamos cada vez más las que hablemos de ello! En este pueblito remoto, y en todos los demás...




martes, 5 de marzo de 2013

EL DERECHO A LA DIFERENCIA

Se acerca el 8 de Marzo y, como cada año, el ambiente arderá en reivindicaciones ese día. De repente, a tod@s nos parecerá muy importante decir "algo", lo que sea, dejar claro que estamos ahí, al pie del cañón, peleando por lo que es tan justo como necesario pelear: Por nuestros derechos, por la cota de respeto que todavía (a estas alturas...) se nos debe, por el reconocimiento de nuestro espacio... El 8 de Marzo tod@s alzaremos la voz para que quede claro que aquí estamos, y eso será bueno, muy, muy bueno. ¡Hay que hacerlo! ¡Hay que trabajar por hacer de ese día un día que no sea como los demás! ...Pero lo cierto, y esto no hay que perderlo de vista porque es lo que realmente hace del 8 de Marzo un día tan importante... lo cierto es que somos much@s l@s que trabajamos día a día por ello, l@s que vivimos sumergid@s en esa lucha que abarca no uno sino 365 días de cada año, de cada uno de nuestros años, cada día de nuestra vida... Hay quienes luchan haciendo mucho ruido, haciéndose muy visibles, despertando las conciencias a gritos y con luces de colores. Otr@s son menos públicos pero su trabajo, menos ruidoso, menos luminoso, es igual de importante, el esfuerzo y el objetivo es el mismo. Cada día, todos los días...
Yo formo parte de este segundo grupo.
Yo soy doula. Mi trabajo gira en torno a las mujeres. Trabajo con, por y para ellas. Las acompaño en el momento trascendental de convertirse en madres y procuro ofrecerles el sostén y la confianza que necesitan para vivir este transformación en positivo.
Doulas, madres, acompañamiento, transformación...¿Que qué tiene esto que ver con las reivindicaciones del 8 de Marzo??? Todo. Absolutamente todo.
Las mujeres pasamos el 95% de nuestra vida luchando por "hacernos hueco", por abrirnos paso en un mundo en el que, por poco que nos guste verlo, las reglas las siguen poniendo los hombres. Luchando por adaptarnos a su manera de organizar el mundo, ya sea a nivel social, estético, profesional... Nos plegamos a la manera masculina de trabajar, de relacionarnos, de vestir y hasta de pensar para tener un lugar en el mundo. Algunas mujeres especialmente conscientes son capaces de romper con esta tendencia perversa desde el principio, son capaces de enfrentarse al mundo siendo ellas mismas, a su manera, siguiendo sus propias reglas... pero son pocas. Son mujeres muy especiales. Otras, la mayor parte, necesitamos atravesar una suerte de rito de paso, necesitamos vivir una experiencia extraordinariamente transformadora para darnos cuenta de ello, para reconocerlo y reconocernos; necesitamos experimentar "algo"muy fuerte que nos abra los ojos a nuestra propia y especial y distintiva esencia, a nuestro ser femenino y a su circunstancia. Y ese rito de paso, esa experiencia vital extraordinaria, esa revelación definitiva, es la Maternidad.
Cuando nos convertimos en madres el mundo a nuestro alrededor sufre un disloque y todo parece como que se descompensa. Nosotras vivimos los 9 meses de barriguita con una ilusión infinita y una sensación de plena magia en el estómago, sintiéndonos poderosas como hadas; el sistema se empeña en atemorizarnos y ocultar la magia y el poder bajo toneladas de batas blancas, frías estadísticas, atención mecánica, paternalismo y maquinitas que hacen piiiiiiiii ...Nosotras, con nuestros bebés dormidos al pecho, funcionamos despacito; el mundo ahí fuera corre y corre... Nosotras interpretamos nuestro entorno y sus señales desde la intuición; el mundo ahí fuera se empeña en seguir siendo lógico, numérico y racional... Nosotras vivimos en un universo cíclico que no parece coincidir con el tiempo lineal que rige ahí fuera... Nosotras primamos la acción y ellos el resultado... Nosotras colaboramos y ellos ahí fuera confrontan... Nuestro cuerpo ya no encaja en el ideal que se venera ahí fuera. Nuestra nueva vida familiar difícilmente llegará a conciliarse con las obligaciones laborales que desde fuera nos imponen. Desde fuera nos piden una vida social que no tiene en cuenta nuestras necesidades ni nuestros deseos. Ahí fuera quieren que seamos de una manera que no somos. 
Ante este panorama tenemos dos opciones: Escucharnos a nosotras mismas, escuchar a nuestros cuerpos, nuestras hormonas, nuestras emociones... O renunciar a estos descubrimientos sobre nosotras mismas y en su lugar escuchar y seguir los dictados que nos llegan del exterior, del "otro lado", ese otro lado en el que tanto nos había costado encajar y que ahora...
Según cuál sea la opción que escojamos, la maternidad nos vuelve muy vulnerables ..o muy fuertes. Nos hace invisibles ...o revela nuestra apariencia real. Nos aísla ...o establece redes nuevas. Nos expulsa del sistema ...o nos rescata del mismo. Nos empequeñece social, profesional y estéticamente ...o nos empodera (hermoso término a pesar del abuso a que se le somete) hasta el infinito. Nos anula ...o nos hace SER de verdad.

Portada de la op."Mujeres que corren con los Lobos", de Clarissa  Pinkola Estes


Aunque por mucho valor que le eches es duro, y agotador, y triste, ser una mujer-madre empoderada y consciente en un mundo que no te acepta. Que no acepta tu cuerpo. Que no acepta tu sensibilidad. Que no acepta tu trabajo. Que no acepta tus decisiones.
Ese es el verdadero drama de las mujeres de nuestro tiempo: Tener que luchar por el derecho a SER MUJERES Y MADRES, del modo especial y específico en que las mujeres y las madres son, sin renunciar absolutamente a todo lo demás. Y es que sí, es cierto, son ya muchas décadas, ¡siglos! de lucha por la dignidad de las mujeres, y sí, es cierto, son muchos los logros conseguidos. Eso está bien. Muy bien. Pero es cierto también que gran parte de esos logros se han buscado (y se buscan...) mirando en la dirección de la igualdad; parece sensato, pero es que el término "igualdad" es en este contexto tan engañoso... Se han conseguido logros, muchos, sí, y eso es fantástico. Pero no es tan fantástico constatar que en la mayor parte de los casos ha sido a costa de renunciar a partes sumamente valiosas de nosotras mismas. Hemos (mal)entendido que nuestros rasgos más definitorios, y entre ellos de manera muy especial la maternidad, nos entorpecían en el camino hacia la consecución de una dignidad social, política, profesional, etc. igual a la del hombre. Hemos intentado ser iguales que ellos. Y dejar de ser tú mismo para igualarte al otro no es realmente igualdad: es sometimiento.
En este punto, la maternidad supone una fractura existencial que, a muchas mujeres, nos abre los ojos.
Esta es la realidad que muchas mujeres descubrimos al convertirnos en madres. Esto es lo que yo he descubierto siendo madre, y siendo doula. Y esto es lo que mi trabajo pretende aportar a la lucha de las mujeres por sus derechos. ¿Se ve más claro ahora?  Desde mi humilde posición, desde mi labor callada y en la sombra, quiero apoyar a las mujeres-madres que se atreven a sentirse realmente como tales. A entender su poder, su sabiduría y su naturaleza, que están más allá del mundo encorsetado en el que quieren que vivamos. Que revela que la verdadera lucha no ha de ser por la igualdad sino, muy al contrario, por la DIFERENCIA. 
¿Qué es, entonces, lo que yo reivindico? Reivindico el derecho de las mujeres-madres y, por fin, de las mujeres en general, a ser como ellas son y no como el universo masculino quiere o necesita que sean. A funcionar a nuestro ritmo que es distinto al suyo, a nuestra manera que es emocional y cognitivamente distina a la suya, con nuestras herramientas, con nuestras estrategias, con nuestras prioridades, con nuestro propio estilo y mirándonos solo en nuestros propios espejos. Y no reivindico sino que directamente exijo que esta naturaleza nuestra, diferente, femenina, maternal, sea no solo admitida sino RESPETADA Y VALORADA. 
Ahí estoy todos los días. Día a día. Cada día. sosteniendo la mano de las mujeres valientes que deciden dar el salto.
Y ahí estaré también el próximo viernes, el 8 de Marzo, un año más. Un día más.

lunes, 14 de enero de 2013

LOS PAÑALES DE TELA NO SON COSA "DE CERDAS" :(

No, no lo son, aunque lo diga con gesto de indiscutible autoridad (... y de asco) una de las madres más cool del pueblo. No lo son.
Vaya tela (y nunca mejor dicho!) con la frasecita, eh? Tuve que oírla hace ya más de un año en una feria organizada aquí mismo, en Balma, de labios de una madre estupendissssssima que se paseaba por delante de mi puesto y que, quiero creer, no se dio cuenta de que yo estaba delante, mirándola y oyendo con claridad y nitidez cada una de sus palabras:"-Bah, pañales de tela; eso es cosa de cerdas!" Así, sin miramientos, sin complejo ninguno, en mis mismísimas narices. Y yo, completamente epatada, me callé.
Mi hijo mayor ha usado pañales de tela. Mi hija pequeña los usa a día de hoy. Yo los vendo y, además, organizo talleres para enseñar a otras amatxus a utilizarlos e incluso a confeccionarlos. Hace un año, exactamente igual que hoy, contaba con información y experiencia suficiente para callar a aquella mamá maleducada, pero no lo hice; y no pasa un día, no hay un solo cambio de pañal en el que no me acuerde de aquella desagradable anécdota... 
Sé que esa mamá genial que me puso a parir tan gratuítamente no lee mi blog; estoy segurísima de ello. No obstante, por si este post llega a manos (y a ojos!) de alguna otra mamá con una opinión similar, voy a utilizar la entrada de hoy para aclarar todo lo que aquel día no aclaré y que, está visto, todavía es necesario aclarar a algunas personas. Información interesante para mamás, terapia para mí! ;)
A continuación, todo lo que aquella madre desinformada habría podido aprender aquella tarde si, en lugar de insultar, hubiera optado por preguntarme:

http://www.tucuxi.es/
 

QUÉ ES ESTO DE LOS PAÑALES DE TELA?
Son justamente eso, pañales para nuestros bebés. Tienen exactamente la misma función que los pañales comerciales de celulosa pero se diferencian en que, en lugar de ser desechables y de un solo uso, se lavan y se utilizan una y otra vez. Están confeccionados en tela, en materiales naturales como pueden ser el algodón ,la fibra de bambú o el cáñamo.
Algunos fabricantes los confeccionan en diferentes tallas, pero lo más habitual es que un mismo pañal pueda adaptarse al tamaño del bebé desde el nacimiento hasta pasados los 24 ó 30 meses. En el caso del fabricante que nosotros distribuimos esta adaptación es posible mediante un sistema de corchetes que se cierran y se abren según queramos un pañal más grande o más pequeño.

ENTONCES, SUPONEN EN CIERTO MODO UNA VUELTA AL PASADO?
Solo en cierto modo. Sí que es cierto que se recupera la idea que antaño se tenía de lo que era un pañal, pero hay que decir que los actuales pañales de tela tienen diseños mucho más cómodos y funcionales , son más fáciles de usar y se utiliza para fabricarlos materiales mejor escogidos.

QUÉ VENTAJA TIENEN SOBRE LOS DESECHABLES?
Tiene multiples ventajas, a distintos niveles. Veamos:

*Si hablamos de las ventajas PARA LOS BEBES que los usan, diremos para empezar que los tejidos naturales que utilizan estos pañales mejoran la transpiración de la piel, lo que se traduce en más confort y frescura.
Además, reducen la temperatura en la zona de los genitales (especialmente importante en los varones).
Producen menos casos de dermatitis porque minimiza los efectos abrasivos de la orina
y las deposiciones, al contrario que los pañales de celulosa que los potencian.
Los bebes suelen dejar antes los pañales porque son conscientes de que mojan el pañal.
Por ultimo, al ser más acolchados y voluminosos que los pañales comerciales, resultan muy adecuados para ayudar al tratamiento de bebes con problemas de displasia de cadera y, ademas, constutiyen un“Airbag” más confortable para las caídas de culo cuando empiezan a andar.

*También encontramos ventajas PARA LAS MAMAS, la más notable de las cuales es, sin duda, un  ahorro de costes considerable: 1.500-2.000 euros en desechables por bebé
(cálculo aproximado hasta los 2 años de edad) comparado con 300-600 euros en reutilizables. Además, una vez que el bebé deja de usarlos, la larga vida de estos pañales permite que los hermanos, primos o amigos puedan “heredarlos” y reutilizarlos, maximizando así aún más el ahorro.
No solo son más económicos sino que también resultan más cómodos porque evitan el engorro de tener que llenar periódicamente el carro de la compra con packs de pañales.

*Para terminar, diremos que no son menos importantes las ventajas que estos pañales suponen para el MEDIO AMBIENTE, puesto que por ejemplo, solo en España, ensuciamos alrededor de 1.600 millones de pañales desechables al año.
y el tiempo estimado para su completa degradación oscila nada menos que entre 200 y 500 años.
Por otra parte, los geles superabsorbentes que contienen los pañales desechables actuales poseen
muchas dioxinas, de las cuales aún desconocemos sus efectos.
Y como colofón, los pañales desechables que acaban en vertederos propagan enfermedades
a través de animales que se alimentan en dichos vertederos
Todos estos efectos indeseados sobre nuestro entorno los evitamos utilizando pañales de tela reutilizables.

HAS MENCIONADO LA COMODIDAD COMO VENTAJA, PERO… NO RESULTA MUY ENGORROSO SU LAVADO Y MANTENIMIENTO?
En absoluto.
Es cierto que el tema del lavado es un punto que echa para atrás a mucha gente cuando se plantea la opción de los pañales de tela, pero lo cierto es que el lavado de los pañales no supone un gran esfuerzo añadido al que nos suponen las lavadoras de ropa “normal” que podemos hacer al cabo de la semana.
Los pañales se lavan perfectamente en la lavadora, en un ciclo y a una temperatura normales, bien junto con el resto de la ropa del día o ellos solos, si optamos por juntar los suficientes para dedicarles una colada.
Los únicos cuidados que hay que tener en cuenta son:
-Limpiar las deposiciones de los pañales (al menos la parte más “aparatosa”…) con un cepillito o bajo el grifo antes de lavarlos.
-Utilizar muy poco detergente y nada de suavizante, ni jabón de Marsella (que podrían echar a perder la absorbencia de las telas) , ni lejía ni nigún otro aditivo. (que estropearía los tejidos) De hecho, se recomienda optar por detergentes que lleven en su composición la menor cantidad posible de enzimas etc. Los jabones más aptos suelen coincidir con los más baratos…  Es conveniente siempre programar un aclarado extra para eliminar los posibles restos de suavizante etc. que quedarían de antes en la propia máquina.
-Si queremos un extra de blancura, se puede utilizar un cacito de percarborato, vinagre o, directamente, un buen secado al sol. (…aunque el secado en secadora es perfectamente posible…) Y para desinfectar, basta con hacer un lavado extra a temperatura alta cada vez en cuando, no con demasiada frecuencia.

PUEDE TODO EL MUNDO UTILIZAR PAÑALES DE TELA?
Sin duda. Existen distintos modelos de pañales de tela, pensados para que puedan utilizarse en cualquier momento, en cualquier circunstancia y por cualquier persona.
Tenemos los clásicos y más básicos modelos, formados por una tela absorbente y un cobertor impermeable colocado encima. Son los que más se parecen a los modelos antiguos (salvando las distancias, pues los actuales cobertores son mucho más vistoso, divertidos y  bonitos que los plásticos blancos que se utilizaban hace décadas…) y son, además, los más económicos y prácticos porque el cobertor puede reutilizarse durante varios cambios de pañal ya que lo que realmente se mancha y hay que cambiar es la parte absorbente. El hecho de que conste de dos piezas, no obstante, puede parecer algo engorroso para algunas personas o en algunos momentos…
Para estas personas y estos momentos (guarderías, abuelos, cuidadores, momentos con mucha prisa…) existen los llamados pañales “Todo en Uno”, en los que las partes absorbente e impermeable están unidas, esto es, se ponen y se quitan a la vez. Tienen la ventaja de ser más rápidos de quitar y poner (de hecho, se usan exactamente igual que los desechables…) pero, por otro lado, suponen algo más de trabajo para la lavadora porque en cada cambio hay que utilizar un pañal nuevo completo. Existen modelos más frescos para el verano, y más cálidos para el invierno.
Para cuando necesitamos un plus de absorbencia (niños más mayores, noches, etc…) tenemos absorbentes de distintos tamaños que pueden añadirse a los pañales para hacerlos más efectivos.
Para las “cacas rebeldes” , pueden utilizarse gasas de celulosa de un solo uso entre el bebé y el pañal. Su función es recoger las deposiciones antes de que toquen el pañal para que, de esta forma, puedan tirarse directamente por el WC y el pañal se limpie más fácilmente.
También se fabrican pañales tipo “braguita de aprendizaje”, bañadores-pañal, etc.
Como ves, un pañal para cada momento y ocasión!

http://www.bebes.net/2009/09/10/los-panales-de-tela-son-mejores/


Queda claro, entonces, que los pañales de tela son una opción limpia, económica (mucho!!!), ecológica, cómoda y bonita. Y que los usamos familias conscientes, responsables y respetuosas con nuestros bebés, con nuestros bolsillos y con nuestro medio ambiente. 
Pero bueno, estamos hablando de respeto, así que seguro que habrá quien no sea capaz de comprenderlo...


lunes, 17 de diciembre de 2012

LA SEMANA DEL FIN DEL MUNDO

Me vais a perdonar que hoy me vaya un poco por los Cerros de Úbeda; que me salga ligeramente (...y solo ligeramente) del ámbito de la Maternidad y la Crianza en esta reflexión. Hoy necesito darle vueltas a una cuestión que me trae bastante de cabeza desde hace un tiempo, y necesito hacerlo aquí, en voz alta.
Allá vamos:
Me preocupa, me angustia y me entristece profundamente la debacle emocional que está viviendo el mundo. Crisis económica y financiera a nivel global, crisis ecológica (irreversible?), crisis de Ideas y de Creencias, y por encima de todo, la peor de todas, la más peligrosa, una palpable crisis de Fe en el Ser Humano. Palpable, visible, evidente y absoluta. Se nota en todas las caras que te cruzas por la calle. Se siente en el ambiente vayas donde vayas. Se intuye en esa absurda paranoia milenarista que engorda periódicos, revistas y hasta informativos en los últimos meses (sabíais que un 20%... repito: UN 20%!!!!!!! de la población española cree que el fin del mundo llegará este mismo viernes?????) Se escucha en todas y cada una de las conversaciones que flotan a nuestro alrededor... Todo está mal mires donde mires y, mires donde mires, siempre encontrarás a alguien que rubrique la situación con un aplastante "esto ya no hay quien lo arregle". El mundo está hecho una porquería, sí, quizás, pero he querido llamar a esta situación debacle emocional porque, de verdad, creo que el más grave de los males, la más grave de las crisis que estamos sufriendo, es la espiritual. Y no entendamos ese espiritual en un sentido místico y pseudoreligioso, vale? Con ese término me refiero a todo aquello que afecta a nuestra vida emocional; todo aquello que oscurece nuestra capacidad de sobreponernos a las adversidades; todo aquello que vapulea nuestra ilusión y nuestras ganas de soñar y luchar por esos sueños; todo aquello que nos paraliza y nos vuelve cobardes y apáticos; todo aquello que nos pone tristes, que nos impide sonreir, que nos empuja a la desesperanza y al hastío. Esa horriblemente presente sensación de hastío...
Me pregunto qué clase de seres humanos puede florecer en este ambiente aplastante, asfixiante y opaco. Me pregunto qué clase de adultos serán en el futuro nuestr@s niñ@s de hoy, empáticos, creativos y generosos, si crecen viendo a su alrededor solo caras largas, si crecen oyendo palabras feísimas a todas horas (crisis, suicidio, pobreza, paro, desesperación...), si no pueden absorber el poder creador de las emociones positivas porque apenas las perciben en su entorno...

http://psicoletra.blogspot.com.es/2011/07/algo-sobre-la-tristeza.html

Padres crispados porque tienen sus vidas hipotecadas hasta el infinito (y más allá...), profesores aborregados y sin motivación ninguna, médicos que han perdido la ilusión por su profesión, políticos en los que nadie cree pero a los que (casi) nadie se atreve a dar la patada en el culo que se merecen... previsiones agoreras para los próximos 25 años, un 40% de la población en la pobreza en cuestión de una década y la amenaza del Fin del Mundo guiñando un ojo burlona desde el horizonte (porque ahora estamos con la tontería del 2012, pero después será la inminente inversión de los polos magnéticos, el asteroide 27-K escondido tras los anillos de Saturno o el deshielo de la Antártida. No nos engañemos: El miedo está ya bien anclado en nuestras conciencias y va para largo...) Este es el mundo en el que están creciendo nuestros hijos y nuestras hijas. Este es el pesadísimo y más que nublado cielo bajo el que, a pesar de todo, siguen jugando.
Confieso antes siquiera de formularla que no tengo la respuesta a la pregunta que me reconcome y que me llena de lágrimas los ojos: Qué podemos hacer por ell@s, por nuestr@s niñ@s, en esta situación??? Qué puedo hacer yo para rescatar a mis hij@s de esta losa de negatividad que nos aplasta??? ...???
La situación del Mundo es mala. Lo es. La situación de las personas es muy mala. Mucho. Todo está patas arriba y en muchas ocasiones el miedo y la rabia son tan fuertes que no nos dejan respirar. Lo sé. Lo estoy sintiendo. Lo estoy viviendo. Pero me parece tan injusto condenar a nuestros peques a tal miseria emocional...
Llamadme ingenua pero yo sigo creyendo en la fuerza del Ser Humano para romper con su destino aparente y construir mundos nuevos, nuevos universos, un nuevo orden más justo, más respetuoso, más humilde y más positivo para todos. Sigo creyendo en el Ser humano, aunque quizás no en el actual sino en ése que heredará la Tierra en unos años, que ya la está heredando y que tiene que aprender a relacionarse con ella de otra manera, a relacionarse de otra manera consigo mismo y con los demás. Nuestra generación ha perdido la energía de la ilusión, pero yo quiero que en las generaciones futuras esa ilusión se recupere, que l@s niñ@s de hoy se sientan, mañana, adultos capaces de guiar sus pasos por un camino y en una dirección más luminosa.
No sé cómo voy a hacerlo (y quizás lo sepa aún menos dentro de unos meses si pierdo el trabajo, el piso y todo lo que aún puedo perder...), pero voy a conseguir que, a pesar de todo, mis hij@s sean felices y se conviertan en Seres Humanos Integros, Buenos y Optimistas.
Quizás el primer paso sea empezar a sonreir un poco más...

http://noticias.starmedia.com/fotos/paises-mas-felices/ninos-felices.html

miércoles, 3 de octubre de 2012

ESTIVILL NO TIENE LA CULPA...

Es curioso. Muy, muy, muy curioso...
El sueño infantil y sus problemas es, sin falta, uno de los temas recurrentes en las tertulias entre madres, en los grupos de crianza y en los foros (de todos los colores...) de maternidad. Nuestro Grupo de Posparto de andar por casa no podía ser una excepción y, también, también lo hemos abordado en más de una ocasión. La mayor parte de las madres, prácticamente todas, problematiza de manera inconsciente el sueño de sus bebés y, con sus múltiples despertares, con su dependencia física de la madre, con su incapacidad para conciliarse lejos de la teta... lo considera anormal, erróneo, casi patológico. Muy pocas entienden que su hij@ es maravilloso tal y como es, y que duermen como duermen porque así lo deben hacer. Por qué? Tanto daño han podido hacer un solo señor, un solo método y un solo libro???


En estos días se habla mucho por la Red del "Donde dije digo digo Diego" del señor Eduard Estivill. Su método (que ni es método ni es suyo, pero bueno) ya no es aplicable a bebés de 4 ó 6 meses. Ahora nos descubre América reconociendo que no es esperable, ni posible!!! que un bebé de 6 meses duerma solito y del tirón en su habitación, abrazadito a su muñeco Pepito, porque la lactancia a demanda (¡!) y el ritmo madurativo de su cerebro no se lo permiten. Acabáramos... Ahora solo l@s niñ@s mayores de 3 años y con verdaderos problemas de insomnio (ein?) pueden dejarse abandonados llorando a su suerte, solo ell@s (y sus padres!) podrán beneficiarse de los estupendos resultados de su método (ni método ni suyo, insisto).Vaya por delante que yo no pienso asumir aquí que Estivill se ha retractado, como algun@s dicen, porque retractarse implica reconocer una equivocación que se ha cometido y hacer un propósito activo de enmienda. Y Estivill no ha reconocido error ninguno: Ha intentado esconder sus viejos argumentos con argumentos "nuevos" (ejem) y, con tanta falta de profesionalidad como poca vergüenza, ha intentado hacernos creer que esos argumentos, ese nuevo acento prolactancia, ese nuevo respeto a las necesidades de los bebés, ese apoyo en la evidencia científica, siempre han estado ahí. Qué desfachatez, por decirlo de una manera fina y educada... No, yo no pienso concederle la más mínima opción para excusarse por las barbaridades que lleva 15 años propagando entre la comunidad maternal, diga lo que diga su (previsiblemente) nuevo súper-ventas editorial.
Pero...
Voy a hacer aquí un poquito de abogado del Diablo y voy a decir algo que pienso y siento realmente, que va a sonar muy feo pero que siento y pienso de verdad: Estivill (ese personaje a mi modo de ver mezquino, interesado e inmoral...) y su método (lo dicho...) no son los auténticos y reales responsables de esos 15 años de llantos. No puede considerarse a Estivill responsable del bienestar (o todo lo contrario...) de tantos y tantísimos bebés porque los bebés son de sus madres y de sus padres, y son las madres y los padres los que toman las decisiones acerca de la crianza de sus hij@s. La responsabilidad acerca del bienestar (o no...) de los bebés es de sus p/madres.
Cómo es posible que tantos, tantos, tantos, tantos padres, durante tanto tiempo, hayan caído en el error de creer las tonterías sin fundamento del señor Estivill y su libro??? Un libro que enseña un método no-científico, cruel, antinatural a más no poder, doloroso, peligroso, desagradable y no sé cuántos adjetivos más... Cómo es posible que tantas madres hayan renunciado a su intuición, a su instinto y a esa necesidad imperiosa que todas las madres sentimos de abrazar a un bebé que llora??? Cómo hemos perdido el Norte hasta el punto de creer que nuestros bebés no saben dormir porque no duermen como este señor dice (decía...) que deben hacer??? Cómo hemos podido ceder la responsabilidad sobre nuestros pequeños??? Cómo nos hemos perdido tanto??? Me cuesta horrores entenderlo. Y no me vale la explicación del carisma de Estivill, de su prosa envolvente (perdón?), de la presión social ni nada de eso. No me valen.
Estivill es una mala persona; pero nosotras hemos sido muy estúpidas...
Espero que ahora, desmontados el pseudo-especialista y su método (ejem...), desprestigiado el libro maldito por su propio autor... espero que ahora, decía, ahora que no quedan excusas, empecemos a comportarnos más como m/padres y menos como borreg@s.


viernes, 21 de septiembre de 2012

INFANCIA SLOW

Decididamente, quiero ser slow...
Quiero compartir hoy con tod@s vosotr@s una lista fascinante que alguien me pasó hace ya bastante tiempo. Yo la tengo pinchada en el tablón de anuncios de mi conciencia y le echo un vistazo de reojillo todas las mañanas. No quiero que se me olvide ni un solo día que cuando eres pequeñ@ ESTAS son las cosas importantes, que ESTA es la auténtica manera de aprender:




Mi hijo mayor aún no ha cumplido los 4 años. Ahora mismo duerme la siesta abrazado a su hermana pequeña, perdidos ambos entre almohadones en la cama grande. La habitación está en penumbra y nuestro gatito siamés ronronea junto a ellos velando sus sueños. Cuando les miro a ambos, en este momento de paz absoluta, la certeza de que se trata de un momento NECESARIO y POSITIVO para ellos me invade y me hace sentir bien. Un antídoto poderoso (y necesario también...) contra la desazón que me provoca todos los años, y este año más aún si cabe, eso que llamamos la vuelta al cole.
Y es que...
Mi hijo mayor es uno de esos niños raros que no se quedan al comedor ni van a clase por las tardes porque su madre prefiere que duerma una buena siesta. La tensión con el profesorado es palpable porque, claro está, a su edad ya debería ser capaz de aguantar toda la jornada sin siesta y, además, faltando a clase por las tardes va a acabar perdiendo mucha materia (¡¿Materia!? ¿¡Qué materia?! ... ¿Van a empezar ya con las ecuaciones de segundo grado?...¿ Mecánica cuántica?... ¿Van a interpretar la Divina Comedia de Dante desde una perspectiva existencial-esencialista???!!! Por Dios...) Es uno de esos niños especiales que no se apunta todavía a las extraescolares porque su madre considera que le hace falta tener tiempo libre para jugar, leer cuentos, pasear y aburrirse. Mi hijo mayor es un niño escolarizado a medias que ha pasado todo el verano explorando los montes y caminos de la Comarca, que ha aprendido a cazar mariposas, a fotografiar libélulas y a diferenciar los sonidos de grillos y cigarras; que sabe hacer un arco y flechas con hilo, plumas y unas buenas ramas, que puede reconocer una imagen de la Gioconda y que sabe que su autor fue un señor muy listo llamado Leonardo Da Vinci... Mi peque sabe decir australopitheco y recitar La Canción del Pirata  de Espronceda, le encanta Mozart y entiende lo que es un eclipse. Pero todavía no escribe bien su nombre y solo "lee" letras sueltas, y sus dibujos son bastante abstractos (ejem), y no le gusta nada meterse en la piscina grande, ni siquiera con manguitos.
...De verdad es tan necesario y positivo que un/@ niñ@ de 4 años sepa leer y escribir los nombres de todos sus compañeros de clase, así, porque sí, sin más?? ...Es necesario y positivo que elijamos por él cualquier actividad que ni le va ni le viene para que tenga"algo que hacer", llámese natación, violín, inglés infantil, taekwondo o danzas regionales después de 7 horas (o más!) en el recinto escolar?? ...Es necesario que se pase el día corriendo de aquí para allá cargado de obligaciones impuestas?? ...Es positivo que le hagamos crecer a toda prisa?? Hacer más y más deprisa, saber más y más deprisa, crecer más y más deprisa...
A mí me da vueltas el estómago solo de pensarlo.
L@s niñ@s pequeñ@s tienen derecho a ser eso, pequeñ@s, y a que su ritmo (de movimiento, de vida, de aprendizaje...) sea pequeño también; es decir, lento, tranquilo, pausado... L@s niñ@s viven la vida de una manera y a una velocidad diferente a los adultos. Y si les cogemos de la mano y nos empeñamos en subirles a nuestro carro, si les obligamos a vivir a nuestro ritmo, a nuestra manera y según nuestros criterios -que para nada son los suyos- les robamos la oportunidad de adquirir el conocimiento más valioso de todos: ¿Quién soy yo? ¿Qué es lo que deseo? ¿Qué es lo que me gusta? ¿Hacia dónde quiero dirigir mis pequeños pasos???
Mis peques duermen la siesta ahora mismo, mientras escribo esto, y en casa el único ruido que se oye es el tic-tac de un reloj al que nadie hace el menor caso. Esta paz es necesaria y positiva, y es necesaria y positiva la pregunta de todos los días, cuando nos sentamos frente a la merienda:
"-¿Qué vamos a hacer esta tarde???"
Quiero una infancia slow para mis hijos.
Quiero que crezcan despacito...

martes, 7 de agosto de 2012

LAS MADRES QUE AMAMANTAMOS HACEMOS COSAS RARAS ... E INDECENTES!

Bueno, a mí realmente han llegado a decirme (en mi propia cara, con toda la ídem del mundo) que hasta antinaturales...

Y es que sí, es cierto, ver a un bebé mamando feliz del pecho de su madre suele provocar reacciones de ternura, sonrisas cómplices e incluso algún comentario validador y positivo. Es una imagen hermosa que resume la simbología clásica de la maternidad; de la maternidad entendida como entrega, amor incondicional, protección, cuidado... y todos esos conceptos que de entrada se relacionan con la idea de Madre. O incluso de Buena Madre. Socialmente hablando, de verdad lo creo, es una imagen positiva, valiosa y que gusta.

Pero...

Ay, que ya ha llegado el temido "pero"!

El "pero"(o una hermosa colección de "peros", más bien) llega cuando esta imagen maternal se sale de madre, valga la expresión, y rompe su idílica perfección clásica por cualquier esquina. Veamos:

*La imagen ya no gusta tanto, o no gusta a tantos, cuando esa madre desempeña su labor maternante en público. La misma estampa que, imaginada entre las paredes del hogar, satisface y encanta a tantos, a otros tantos les resulta inquietantemente "sucia" cuando se da en público. Es curioso, cuando menos... Amamantar a un bebé es algo bueno y me convierte en una Buena Madre cuando lo hago en casa, pero si lo saco a la calle me transforma automáticamente en una... en una qué? Tampoco debería sacar al exterior otros comportamientos maternantes como cambiar pañales, leer cuentos, jugar a "cucu-tras" o abrazar y dar besos???

*Hay cosas aún peor vistas que dar pecho en un banco del parque: Dar pecho en el trabajo, aunque sea en mi propio negocio, en la empresa que yo he levantado, en la tienda que yo regento, hace que mi profesionalidad sea puesta en duda. Se de clientes que han estado en mi local unas cuantas veces y a los que estoy convencida de haber atendido siempre con toda la educación del mundo; soy consciente de haberles dado un servicio impecable con el que han quedado plenamente content@s, y soy igualmente conscientes de que dichos clientes han preferido que no vuelva a atenderles yo después de haberme visto detrás del mostrador con mi bebé en el pecho. Sin más.

*El no va más de la lactancia en público: Amamantar "en tránsito", esto es, mientras paseas por la calle o curioseas en unos grandes almacenes. Puede que alguien se te acerque y medio-amablemente te ofrezca una silla o se preste a acompañarte a algún "sitio discreto donde puedas estar más cómoda" . Si también amablemente rechazas la oferta con una sonrisa y un "-Muchísimas gracias pero no me hace falta; estoy estupendamente así!" harás que te miren como a una auténtica perroflauta por muy de Carolina Herrera que vistas. Prueba; es divertido!

*Y eso de dormir con el bebé para poder amamantarlo libre y tranquilamente toda la noche? Ahí las miradas más que de desaprobación van a ser de mofa. Serás la "blanda" a la que sus hijos se suben a la chepa. Puede que te adviertan de que la lactancia nocturna a demanda te convertirá a la larga en la madre de un "ni-ni"... Ya verás...

*Otra terrible transgresión del ideal lactante la constituye la edad del bebé. Amamantar a un recién nacido es hermoso, pero la hermosura del acto disminuye de manera proporcional al crecimiento del bebé. Así, amamantar a un bebé de 9 meses o un año es... digamos... "raro"; amamantar a un bebé (que sí, que lo sigue siendo!) de 18 meses es provocador, y dar teta a un niño de casi 4 años es... es una vergüenza, vamos hombre! Confieso que por más vueltas que le doy no consigo entender por qué esto es así, por qué hay un momento en el que la intimidad y la ternura del acto de amamantar se convierten en algo perverso, obsceno e incluso, como ya os avanzaba al principio que tuve que escuchar en una ocasión, antinatural. Puedo, filosofando un poco al respecto, intuir que tiene algo que ver con la tendencia social a cosificar a los bebés más pequeños, a considerarlos meros muñequitos o entes pasivos que ni sienten ni padecen, y que además son angelicalmente asexuados; a diferencia de los más mayorcitos que dejan de ser angelitos para convertirse en seres humanos, muy humanos, claramente niñOs o niñAs, que muestran su propio carácter, sus primeras palabras reconocibles, que pueden comunicar y expresar emociones y algunos básicos pensamientos. Conforme crecen los bebés-niños se humanizan, y ver a una mujer semidesnuda con un pequeño ser humano en su pecho puede resultar chocante para algunos sectores de esta nuestra paradójica y muchas veces absurda sociedad. La Buena Madre amamanta bebés, no acerca su pecho a los labios de pequeñas personas humanas... No sé, digo yo que irán por ahí los tiros...

*La lactancia es impensable (y pueden tacharte de "ridícula" si sostienes lo contrario) si hablamos de varios bebés a la vez, ya sean gemelos, trillizos o sencillamente dos hermanos de distintas edades. Pretender amamantar a más de un hijo o hija a la vez despierta extrañas suspicacias, genera miradas recelosas y suele desembocar en comentarios hirientes más o menos conscientes y voluntarios. Por qué? Muchas veces me he mordido la lengua para no decirle a alguien "-Te molesta que yo amamante a mis dos hijos porque tú no fuiste capaz de amamantar a uno sólo?" Y no, no lo diré jamás en voz alta porque creo que sería una pregunta injusta, cruel y dañina. Pero lo pienso... lo pienso... Me apena terriblemente esa envidia extraña e insana que flota sobre esas miradas de incomprensión hacia mis dos lactancias paralelas...

*Para terminar, la  Buena Madre  ha de amamantar al niño perfecto y su lactancia a de ser perfecta también. Decir que "llamar la atención" es una forma demasiado educada de definir la reacción general ante una mamá que amamanta a un bebé con síndrome de Down o con problemas orofaciales serios, o sencillamente ante una mujer que al abrirse la ropa descubre dos pechos y un relactador colgando entre ellos. Son situaciones "especiales" o "extremas", sí, que demasiado frecuentemente se desvalorizan, se desvirtúan con comentarios del tipo de "-Y para qué te tomas tanto trabajo?", "-Pero de verdad te compensa?", "-Pues chica, tú misma, pero que sepas que con el bibe se criaría igual de bien!" ...y acaban degenerando en "casos raros", madres exageradas, locas de la teta, etc.

Muchas de estas situaciones las he vivido en primera persona, otras me han tocado bastante de cerca. Sé lo que es pasar en segundos de Buena Madre a madre que hace cosas raras... e indecentes. De verdad que lo sé. Y sé que no soy la única que se ha sentido así alguna vez, o muchas veces, o demasiadas.Porque la lactancia que la sociedad entiende como aceptable y hasta hermosa es una lactancia medida, limitada, que guarda unas determinadas "formas", que se adhiere a unos cánones precisos, que no se sale del  caminito marcado... Pero las madres que amamantamos sabemos que la lactancia real, la de verdad, no es así. Que no solo no tiene horarios ni límite de edad sino que tampoco pone medidas a su forma de expresarse, que no se corta ni se esconde, que te arrastra a una entrega, un cuidado y un amor incondicionales y absolutos. No aparecían estos conceptos en aquella imagen clásica de la Buena Madre que antes veíamos??????

Para esta Semana Mundial de la Lactancia Materna hay muchas causas importantísimas que reivindicar. Hay muchas cuestiones vitales que aún deben resolverse en lo que a la lactancia se refiere, pero mi granito de arena a la Semana en esta ocasión va a ir dedicado no a la lactancia en sí sino a las madres lactantes. Porque tenemos derecho a que se nos comprenda y respete, a que se reconozca que nuestra labor es GRANDE, que está llena de matices y que está en su naturaleza subvertir esquemas y romper corsés. Que no somos raras, indecentes ni nada por el estilo; que somos, definitivamente, Buenas Madres.